sábado, 14 de septiembre de 2013

CRUZ CATALINA

CRUZ CATALINA PREGONÓ LAS FIESTAS DE VALLELADO

El pasado jueves, 12 de septiembre, por la noche, en el balcón de la Casa Consistorial de Vallelado, Cruz Catalina, corresponsal de El Norte de Castilla en dicha localidad segoviana, y en otras muchas de la comarca, pregonó las fiestas patronales, dedicadas a la Exaltación de la Santa Cruz.







PREGÓN DE LAS FIESTAS DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ 

Vallelado, 12 de septiembre de 2013

Cruz Catalina Rico

         Señora Alcaldesa, señores Concejales, apreciadas Reinas de las Fiestas, estimados vecinos y vecinas de Vallelado, ante todo, buenas noches.

         Desde pequeño, en mi casa me enseñaron que es de bien nacido ser agradecido, de ahí que mis primeras palabras sean de agradecimiento a vuestra Alcaldesa, en nombre de la Corporación que preside, y de todo el pueblo de Vallelado, al que representa, por la oportunidad que me ha dado de pregonar y anunciar vuestras fiestas patronales en honor a la Exaltación de la Santa Cruz.

         Agradecimiento que hago extensivo a mi familia, mi esposa e hijos, familiares, amigos y amigas, compañeros de trabajo y miembros corporativos de Ayuntamientos cercanos que esta noche se han desplazado hasta vuestro pueblo para acompañarme en este mi debut como pregonero.

         Toda una satisfacción, porque lo hago “de orden de la señora Alcaldesa…”. Vuestra primera Alcaldesa, que a buen seguro no será la última que dirija los designios de este gran pueblo llamado Vallelado. Pero también porque lo hago orgulloso de llamarme Cruz, pues como bien os ha anunciado hace escasos instantes la Alcaldesa, mi nombre de pila es precisamente a quien están dedicadas vuestras fiestas patronales.

         Solo, que por el día en que nací, un 3 de mayo, mi onomástica no se corresponda con esta celebración septembrina, sino con la conocida como Cruz de Mayo, que aunque la liturgia cristiana hace años decidió eliminar de su calendario unificándola a esta que vosotros vais a celebrar, no ha evitado que todavía muchos municipios españoles y de otros países hispanoamericanos sigan festejándola.

         Dicho esto, he de confesaros que cuando vuestra regidora me pidió pregonara vuestras fiestas patronales, lo primero que se me vino a la mente fueron dos preguntas. La primera, “¿Que he hecho yo, para merecer ser el pregonero de las fiestas Vallelado?”, y la segunda, “¿Seré capaz de estar a la altura de las circunstancias?”.

         No supe contestarla de inmediato, estaba tan centrado en los trabajos de presentación de un libro del que he sido el coordinador de sus contenidos, que me vi en la obligación de pedirla me dejara un tiempo para poner en orden mi cabeza antes de dar una respuesta.

         Una decisión difícil, pues una negativa podía ser interpretada como un desagravio, no solo ya hacia su persona, sino hacia la institución que preside y por supuesto a todos vosotros, vecinos y vecinas de Vallelado, a muchos de los cuales tengo la satisfacción de conocer, con algunos mantengo vínculos familiares, y con bastantes tengo la fortuna de mantener vínculos de amistad desde hace muchos años.

         Es decir, mucho antes de que en 1995 comenzara mi vinculación con el diario El Norte de Castilla y me convirtiera, a través de sus diferentes ediciones, en el informador en la prensa escrita diaria de los aconteceres de vuestro pueblo y otros que tengo encomendados.         Unos buenos, con los que he disfrutado, y otros menos buenos, con los que no lo he pasado tan bien. Esto va por ti amigo Miguel, me hubiera gustado que esta noche, en lugar de estar ahí abajo en tu silla de ruedas, estuvieras aquí arriba a mi lado.

         De aquella época anterior a mi labor informativa todavía recuerdo con agrado, aunque he de confesaros que no fueron muchas, las subidas de Íscar a Vallelado en ‘auto-stop’ a bailar a aquella discoteca llamada ‘El Gallinero’; o aquella cañera noche de Fin de Año de 1980 en el viejo frontón al ritmo de un grupo rock vallisoletano llamado ‘Plomo’ del que mi amigo José era el batería; por no hablar de aquellos interminables encierros y capeas en la plaza del Barruelo, ante la negativa de los novillos a entrar en los corrales de aquel improvisado coso a base de vallas y remolques.

         Os decía, que la decisión de aceptar la propuesta era difícil, pues no en vano como ya os he adelantado, este es mi primer pregón festivo. Algo que nada que ver con la primera vez que actué aquí, no en esta plaza Mayor, sino en la pista deportiva donde hoy se levanta el nuevo frontón cubierto, una noche de verano de 1986 dando vida a ‘Carcoma’, el personaje principal de la obra “Viva el Duque nuestro dueño” del dramaturgo vallisoletano Jose Luis Alonso de Santos con el ya desaparecido grupo de teatro iscariense Caratula del que yo era integrante.

         No he venido aquí a contaros mi vida, como tampoco a hablaros de vuestra historia, tradiciones y recursos potenciales, que son muchos y habeis sabido hábilmente explotar y poner en valor merced a un inusitado entusiasmo y espíritu emprendedor. De eso ya se encarga día a día vuestro cronista oficial, mi buen amigo Angel Fraile.

         He venido a pregonar y anunciar a los cuatro vientos que Vallelado comienza sus fiestas. Sus fiestas mayores en honor a la Exaltación de la Santa Cruz, también conocidas como del Triunfo de la Santa Cruz. Una fiesta religiosa de la iglesia católica y ortodoxa y otras denominaciones cristianas en la que se conmemora la Cruz en la que fue crucificado Jesucristo.

         Fiesta, que manteniendo su origen religioso, en su día dio el giro hacia la denominada la función popular. Función con la que cerráis el ciclo festivo anual que empezabais allá por el mes de febrero con la festividad de Santa Águeda, la mártir siciliana convertida en excelsa patrona de las mujeres, y ha continuado con otras dos importantes celebraciones.

         La primera en el mes mayo, en honor a San Isidro Labrador, patrón de agricultores y ganaderos a quien cada año festejáis con misa, procesión, subasta de ofrendas, baile y tapas; y la segunda en el mes de julio, en honor a Santo Tomas Apóstol, a quien está dedicado vuestro templo parroquial y que agasajáis con un magno festival de danzas tradicionales, acertadamente conducido por el grupo Bieldo, que sirve para exaltar vuestro producto estrella, el ajo de Vallelado, ese producto hortícola autóctono que en breve disfrutara de una marca de garantía que sin lugar a dudas os reportara un valor añadido.

         Ahora tocan las fiestas de la Exaltación de la Santa Cruz, y aunque la larga crisis económica que padece España y que de alguna manera a todos nos afecta no invite precisamente a muchas celebridades, desde este balcón quiero pediros que hagáis un alto en vuestra rutina cotidiana, y dejando de lado preocupaciones y problemas, salgáis a la calle y disfrutad de todas y cada una de las propuestas contenidas en el programa que vuestros representantes en el Ayuntamiento han preparado con mucha ilusión junto La Tahona y ASOMUVA, dos de vuestros colectivos más activos, las peñas, vecinos y establecimientos hosteleros.

        Un programa participativo, dinámico y alegre, en el que manteniendo la tradicional estructura “misa-toros-baile”, este año se ha querido ampliar el número y variedad de propuestas con algunos cambios y novedades significativas que a buen seguro han de resultar del agrado de todos, fruto precisamente de esa implicación y desinteresado trabajo de muchas personas durante los últimos meses. Algo que en estos tiempos difíciles que nos toca vivir, es de agradecer y mucho.

         Es por lo que os pido desde aquí que disfrutéis y os divirtáis, eso sí con mucha precaución, en las sueltas de vaquillas y vuestros ya clásicos encierros nocturnos y camperos, así como en el concurso de cortes y el tradicional festejo de rejones; bailéis hasta que vuestros cuerpos ya no puedan mas, al ritmo de la música que marquen la charanga, la orquesta y las disco-movidas; participéis en armonía y sana rivalidad en esas competiciones y concursos, algunos no menos novedosos y originales que os han preparado; y repongáis fuerzas para seguir la marcha con esas degustaciones gastronómicas, algunas de singular tradición como esas patatas con carne que cada año preparáis con esmero en el paraje de La Minguela.

         Y después de todo eso, pensad que la vida es para vivirla y disfrutarla, porque como dice una conocida canción, “Solo se vive una vez”, y como decía el otro, “Al año que viene…, pues Dios dirá”.

         Pero también, haciendo honor a vuestra sana y reconocida hospitalidad, no olvidéis acoger con los brazos abiertos a cuantas personas estos días os visiten. Porque si por algo son reconocidas vuestras fiestas, es por la generosidad con que somos recibidos los forasteros.

         No quisiera terminar mi pregón sin dirigir unas palabras a Maria, Sara e Inna, las tres jóvenes que vosotros, los chicos y chicas que nacisteis en 1995 y este año alcanzáis la mayoría de edad, habeis querido sean ellas las Reinas de las Fiestas de este 2013.

         Jóvenes que hoy, 12 de septiembre de 2013, bellas y radiantes de felicidad no solo estáis viviendo una gran noche, sino una experiencia única e irrepetible. Pues ser soberanas de vuestro pueblo, aunque sea de forma simbólica y por un periodo de tiempo relativamente corto, como los eclipses, es algo que no sucede todos los días.

         Permitidme os diga que pese a que el futuro que se vislumbra os va a exigir mucho trabajo y sacrificio para conseguir las metas que os propongáis, disfrutéis y aprovechéis este momento que ahora estáis viviendo. Comenzáis una etapa crucial en vuestras vidas, una etapa más, que no será la última, sino eso, una etapa más. Por ello os digo, no escatiméis esfuerzos y luchad con ahínco para ver cumplidos vuestros sueños.

         Pero sobre todo, luchar por ser libres, por optar por aquello que es bueno, no ya solo para vosotras, sino la comunidad a la que pertenecéis. Que la experiencia que estos días vais a vivir contribuya a enriquecer un poco más vuestras vidas.

         Y a todos vosotros, vecinos y vecinas de Vallelado y todos aquellos llegados desde los más diferentes puntos de la geografía provincial, autonómica y nacional que esta noche nos acompañáis, sólo me queda desearos que viváis y disfrutéis unas alegres y fantásticas fiestas.

         Por todo ello, antes de la estela luminosa de los cohetes de paso al estruendoso anuncio festivo, porque así lo estáis esperando desde hace 365 días y porque también es mi deseo, gritad conmigo:

         ¡Viva las fiestas de la Exaltación de la Santa Cruz!

         ¡Viva Vallelado!

         ¡Que comience ya la fiesta!                            

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